El adelanto de materiales es un pago anticipado que la Entidad entrega al contratista para adquirir los insumos de la obra, según el calendario de adquisición de materiales. Se solicita en la oportunidad que fijan las bases y el contrato, exige una garantía —carta fianza o fideicomiso— y se amortiza descontándolo de las valorizaciones.
Qué es el adelanto de materiales

Es un anticipo de dinero para comprar insumos. No es un préstamo ni un premio: es parte del precio del contrato, entregada antes de ejecutar la partida. Por eso se devuelve —se amortiza— conforme la obra avanza y se valoriza. La Ley N.° 32069, Ley General de Contrataciones Públicas, y su Reglamento (D.S. 009-2025-EF) regulan este mecanismo de forma general. Pero el detalle práctico —si procede, hasta qué tope, en cuántas armadas y en qué momento— lo definen las bases del procedimiento y el contrato. Esa es la primera regla: lea las bases antes de planificar su caja.
Adelanto directo vs. adelanto de materiales
El adelanto directo financia el arranque general de la obra. El adelanto de materiales está atado a insumos concretos y a un cronograma de compras. Mezclarlos es el origen de muchos descuadres.
Cómo solicitar el adelanto de materiales
El trámite es simple en papel. En la práctica, se cae por detalles. En términos generales, el contratista debe: Verificar que las bases y el contrato contemplen el adelanto de materiales. Tener aprobado el calendario de adquisición de materiales, coherente con el cronograma de obra. Presentar la solicitud formal a la Entidad dentro del plazo que fije la normativa vigente o el contrato. Adjuntar la garantía exigida por el monto solicitado. Sustentar qué materiales se comprarán y cuándo. Si la solicitud llega tarde o sin garantía válida, la Entidad puede observarla. Y mientras tanto, la obra compra con caja propia —o no compra.
Garantía para el adelanto de materiales: fianza o fideicomiso
La Entidad entrega dinero antes de recibir obra. Necesita respaldo. Por eso el adelanto de materiales exige una garantía por el monto adelantado, que se reduce conforme se amortiza. La opción tradicional es la carta fianza. Funciona, pero consume línea bancaria o de la aseguradora, requiere evaluación crediticia y, muchas veces, contragarantías. Para una empresa que ya tiene su línea comprometida con la garantía de fiel cumplimiento, pedir otra fianza puede ser inviable. La alternativa es el fideicomiso de adelantos. El dinero del adelanto ingresa a un patrimonio autónomo administrado por una fiduciaria supervisada por la SBS. Desde ahí se libera según el avance real y el sustento de compras. La Entidad tiene la seguridad de que el dinero se usa en la obra; el contratista no inmoviliza línea ni asume deuda. Si la normativa y las bases lo permiten, es una vía más ágil para acceder al anticipo.
Qué se puede comprar con el adelanto de materiales
Aquí se equivocan muchos. El adelanto de materiales es para materiales e insumos de la obra —los previstos en el expediente técnico y en el calendario—. No es para pagar planilla, cubrir deudas de otra obra ni tapar un hueco de gastos generales. Usos razonables: Insumos con alta incidencia en el presupuesto y precio volátil. Materiales con plazo largo de fabricación o importación. Compras que el proveedor solo acepta con pago anticipado. Equipamiento que debe llegar antes de una partida crítica. Usos que generan problemas: Desviar el dinero a otras obras o a obligaciones de la empresa. Comprar materiales que no figuran en el calendario aprobado. Acopiar insumos que se deteriorarán antes de usarse. Si el adelanto se desvía, la obra se queda sin materiales y la amortización sigue corriendo.
Cómo se amortiza el adelanto de materiales
Cada valorización descuenta una parte del adelanto: usted cobra menos, porque ya cobró antes. Si no planificó ese descuento, su caja se resiente en plena obra. La forma y proporción de la amortización se rigen por la normativa vigente y el contrato. Lo importante es proyectarla desde el inicio: cuánto se descontará en cada valorización y cómo afecta el capital de trabajo del resto de la obra. Un adelanto mal amortizado puede dejar valorizaciones casi en cero en los meses finales.
Errores frecuentes con el adelanto de materiales
Pedirlo sin tener el calendario de adquisición aprobado. Garantizarlo con una fianza que la empresa no puede renovar si la obra se atrasa. Usarlo como capital de trabajo general. No controlar el acopio: materiales comprados, pero sin registro de ingreso a obra. No proyectar la amortización en el flujo de caja. Todos se tratan como trámite cuando son decisiones financieras.
Cómo lo resuelve AIT Capital
En AIT Capital estructuramos el Fideicomiso de Adelantos para que el adelanto de materiales llegue a la obra sin inmovilizar su línea bancaria ni sumar deuda. Revisamos las bases, ordenamos el calendario de adquisición, coordinamos con la fiduciaria y dejamos claro cómo y cuándo se libera cada desembolso. El objetivo es simple: que el dinero se convierta en materiales en obra, a tiempo. Escríbanos a contacto@ait.com.pe o por WhatsApp al +51 987 729 876.