Es el número menos comentado del Registro Nacional de Proveedores y el que más decisiones debería ordenar.
La experiencia dice a qué obras usted califica. La capacidad de contratación dice cuántas de esas obras puede sostener a la vez. Son cosas distintas y se agotan en momentos distintos.
Qué es exactamente
El art. 28.1 del Reglamento la define como el monto hasta por el cual un ejecutor de obras está autorizado a contratar la ejecución de obras públicas simultáneamente.
La palabra que manda en esa definición es simultáneamente. No es un límite por contrato ni un límite anual. Es un límite de carga: todo lo que usted tiene en ejecución al mismo tiempo, sumado, no puede pasar de su capacidad.
Aplica al registro de ejecutores de obras. Los proveedores de bienes, servicios y consultoría de obras no tienen CMC; sus registros funcionan con especialidades y categorías, y el detalle de qué inscripción necesita cada integrante de un consorcio está en RNP.
Cómo se calcula
La fórmula del art. 28.2 tiene dos piezas:
CMC = Σ obras × G Σ obras es el monto neto de las obras culminadas en los últimos 20 años. Culminadas, no adjudicadas ni en ejecución: lo que ya terminó y está acreditado.
G es el factor multiplicador y resulta de una suma de tres factores: G = a + f + e.
- a, factor de actividad en obras.
- f, factor financiero, que se construye sobre el ratio de liquidez corriente de la empresa.
- e, factor de ejecución de obras.
Los puntajes que corresponden a cada factor están fijados en directiva del OECE, no en el Reglamento. Por eso el valor concreto de su G se lee en la directiva vigente y en su propia constancia, no se deduce. Lo que sí se entiende sin la tabla es la lógica. Su historial de obras culminadas es la base, y su situación financiera y operativa actúa como multiplicador. Dos empresas con el mismo historial pueden tener capacidades distintas si una tiene mejor liquidez que la otra.
Si no tiene experiencia, tiene piso
El art. 28.4 establece que los ejecutores de obras sin experiencia acceden a una capacidad máxima de contratación de hasta S/ 500 000,00. Es el punto de partida de toda constructora nueva. Para una licitación pública de obras, que en 2026 arranca en S/ 5 000 000 según el art. 14 de la Ley 32513, ese piso alcanza para muy poco por cuenta propia.
La ventana de veinte años
El art. 28.3 dispone que la capacidad máxima de contratación se mantiene mientras las obras que la sustentan no superen los 20 años de culminadas.
Eso convierte a la CMC en un número vivo. No solo sube cuando usted termina obras: también baja cuando una obra antigua sale de la ventana.
Una empresa con treinta años de trayectoria que ejecutó sus obras más grandes hace dos décadas y últimamente solo ha hecho contratos chicos está viendo caer su capacidad sin haber hecho nada mal. El historial se sigue contando desde hoy hacia atrás, no desde la fundación de la empresa.

Cómo se consume y cómo se libera
Aquí está la parte operativa, que es la que decide si usted puede o no firmar el contrato que ganó. Cada contrato de obra vigente ocupa una parte de su capacidad. Mientras la obra está en ejecución, ese monto no está disponible para otro contrato. Cuando la obra culmina, el monto se libera y vuelve a estar disponible.
La diferencia entre su capacidad máxima y lo que tiene comprometido es la capacidad libre, que es lo que realmente importa el día del perfeccionamiento. Ese trámite tiene su propio artículo: Capacidad libre de contratación.
Vea el movimiento de un año en una empresa con una capacidad máxima de S/ 12 000 000.
| Mes | Movimiento | Comprometido | Capacidad libre |
|---|---|---|---|
| Enero | Situación inicial: una obra en ejecución por S/ 4 000 000 | S/ 4 000 000 | S/ 8 000 000 |
| Marzo | Firma un contrato de S/ 5 500 000 | S/ 9 500 000 | S/ 2 500 000 |
| Mayo | Gana una obra de S/ 3 000 000 y no puede perfeccionar | S/ 9 500 000 | S/ 2 500 000 |
| Julio | Culmina la obra de S/ 4 000 000 y se libera el monto | S/ 5 500 000 | S/ 6 500 000 |
| Agosto | Firma un contrato de S/ 6 000 000 | S/ 11 500 000 | S/ 500 000 |
| Noviembre | Culmina la obra de S/ 5 500 000 | S/ 6 000 000 | S/ 6 000 000 |
| Diciembre | La obra culminada en julio se incorpora al historial y eleva el techo | S/ 6 000 000 | Aumenta con la nueva CMC |
Mire la fila de mayo. La empresa ganó una obra de S/ 3 000 000 y tenía la experiencia, el personal y los equipos. Le faltaban S/ 500 000 de capacidad libre. Perdió la buena pro por una diferencia que no se puede improvisar en ocho días hábiles.
Mire ahora la fila de julio. Dos meses después, esa misma empresa tenía S/ 6 500 000 disponibles. El problema no era de tamaño: era de calendario.
Saber cuánta capacidad libre le queda antes de decidir a qué obra va es el primer filtro de una postulación seria. AIT Capital lo revisa con usted antes de que invierta en la propuesta.
Conocer Consorcio Efectivo →Qué palancas suben la capacidad
La fórmula deja ver dónde se puede trabajar. Son tres frentes y ninguno es inmediato, así que se planifican con meses de anticipación.
Acreditar todas las obras culminadas
Es la palanca más directa y la más desaprovechada. Muchas empresas tienen obras terminadas que nunca ingresaron al historial porque faltó el acta, la conformidad o la liquidación. Cada obra no acreditada es base que no multiplica.
Revise los últimos veinte años y complete los expedientes pendientes. Si alguna de esas obras se ejecutó en consorcio, necesita además la promesa o el contrato que identifique su porcentaje de obligaciones, por lo que explica Cómo suma la experiencia en un consorcio.
Mejorar el ratio de liquidez corriente
El factor financiero se construye sobre la liquidez corriente, que compara activo corriente con pasivo corriente. Es un indicador de balance y se mejora con decisiones de balance: ordenar el calendario de pagos, reducir pasivo corriente, no acumular deuda de corto plazo justo antes del cierre del ejercicio que se va a presentar.
No es maquillaje contable, es gestión de caja con una fecha en mente. La estructura financiera de la obra, adelantos y garantías incluidos, también juega aquí: adelanto directo y adelanto de materiales.
Terminar y liquidar a tiempo
Cada obra que se cierra libera capacidad comprometida y, una vez acreditada, entra a la base que multiplica el factor G. Una obra que se arrastra sin liquidar hace las dos cosas mal: mantiene ocupada la capacidad y no alimenta el historial.

Lo que el consorcio sí resuelve y lo que no
Conviene decirlo sin adornos, porque es la confusión más extendida del mercado: la capacidad máxima de contratación no se suma automáticamente entre los socios de un consorcio.
No hay una operación por la cual dos empresas con S/ 6 000 000 cada una se presenten como una de S/ 12 000 000. El art. 29.3 d) exige que el proveedor cuente con la capacidad libre necesaria por el monto con el cual participa y, en el caso de consorcios, por el monto del porcentaje de obligaciones.
Lo que hace el consorcio es otra cosa, y es valiosa: reparte la exigencia. Si la obra es de S/ 10 000 000 y usted asume el 40%, la capacidad libre que debe acreditar corresponde a S/ 4 000 000 y no a los diez millones. Ahí está el beneficio real, y por eso una empresa mediana bien acompañada llega a obras que sola no alcanza.
Dicho de otro modo: consorciarse divide el requisito entre varios. No crea capacidad de la nada. Cómo se acredita eso en el perfeccionamiento está en Capacidad libre de contratación, y el panorama completo del consorcio, en Consorcio efectivo.
Si su techo de contratación le está dejando obras fuera del alcance, el socio correcto cambia la ecuación. Conversemos sobre su próximo proceso.
Conocer Consorcio Efectivo →