El Organismo Especializado para las Contrataciones Públicas Eficientes (OECE) — el sucesor del OSCE bajo la Ley N.° 32069 — anunció que durante 2026 brindará asistencia técnica a 1,600 entidades del Estado, con alrededor de 290 eventos especializados y la meta de capacitar a más de 100 mil funcionarios y servidores públicos, un despliegue 23% mayor que el del año anterior. El foco declarado: fortalecer la formulación de requerimientos y la elaboración de bases, reducir reprocesos y pasar de un modelo reactivo a uno preventivo.
Entidades más capacitadas, procesos más exigentes
Para el contratista, esta noticia tiene una traducción directa: la contraparte se está profesionalizando. Entidades mejor asistidas producen bases más finas, requerimientos más precisos y expedientes de contratación más sólidos — y también observan con más sustento, documentan con más rigor y resuelven con menos improvisación. El margen para el contratista informal se estrecha; el terreno para el contratista ordenado mejora, porque los procesos ganan previsibilidad. A esto se suman las herramientas digitales que el sistema viene consolidando, como el registro REGAJU — obligatorio desde enero de 2026 — y la plataforma de contratos menores que ya usan cientos de entidades.

La brecha que se abre — y de qué lado quieres estar
Cuando una de las dos partes del contrato se profesionaliza más rápido que la otra, la brecha se paga en observaciones no respondidas, plazos vencidos y derechos perdidos. La pregunta incómoda para cada constructora es si su frente administrativo y financiero está creciendo al ritmo del sistema. Los contratistas que ya operan con orden documentario, caja controlada y respuestas en plazo no tienen nada que temer de una Entidad más capacitada: al contrario, les conviene — los procesos limpios favorecen a quien trabaja limpio.
Fuente: MEF / OECE / Diario Gestión (2026). Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal.