Nueve años después del Niño Costero de 2017, el Perú tiene comprometida una cartera de S/ 52,905 millones en 239 proyectos de prevención de inundaciones y soluciones integrales en 13 departamentos, hoy bajo gestión de la ANIN. El balance de avance, analizado por ComexPerú a mayo de 2026, es contundente: solo 9 soluciones integrales están culminadas — menos del 10% de esa línea —, 170 proyectos están en desarrollo o culminados por S/ 35,988 millones, y 69 permanecen en fases previas de formulación. En drenaje pluvial, más de la mitad de los proyectos aún no tiene expediente definitivo, y megaproyectos como el del río Rímac (S/ 1,610 millones) siguen en elaboración de expediente técnico sin avance físico.
Una deuda de infraestructura — y un mercado de una década
La lectura crítica es inevitable: la prevención avanza mucho más lento de lo que el riesgo exige, y cada temporada de lluvias lo recuerda. Pero para el sector constructor hay una segunda lectura igual de real: esta cartera es uno de los mercados de obra más grandes y de mayor horizonte del país. Decenas de miles de millones de soles en defensas ribereñas, drenajes pluviales, encauzamientos e infraestructura urbana resiliente tendrán que ejecutarse en los próximos años — con picos de contratación cada vez que un fenómeno climático vuelva a poner la prevención en la agenda política. Es, además, obra técnicamente exigente y de alta visibilidad pública, donde la selección de ejecutores tiende a ser más rigurosa.

Posicionarse antes de que la cartera se destrabe
La historia reciente de la obra pública peruana enseña que las carteras estancadas no se destraban gradualmente: se destraban en oleadas — un cambio de gestión, una emergencia, un mecanismo nuevo — y cuando la oleada llega, ejecutan los que ya estaban listos. Para el contratista con experiencia hídrica, vial o de movimiento de tierras, la preparación tiene tres frentes concretos: experiencia acreditable en el RNP al día, capacidad financiera estructurada para obras de ciclo largo, y — dado el historial de paralizaciones precisamente en esta cartera — una gestión contractual impecable, porque estas obras se ejecutan bajo máxima observación de la Contraloría y de la opinión pública.
Fuente: ComexPerú / La República (julio 2026). Este artículo es informativo y no constituye asesoría legal ni