En agosto de 2026 el Banco Central de Reserva elevó su proyección de crecimiento del sector construcción para este año de 6% a 10% — el mayor ajuste al alza entre los sectores no primarios — y revisó el crecimiento del PBI nacional de 3.2% a 3.4%. El dato corona una racha que el rubro no veía hace años: tras expandirse 6.7% en 2025, la construcción encadena meses consecutivos en positivo, y el despacho de cemento — el termómetro clásico del sector — alcanzó 6.6 millones de toneladas en el primer semestre, un 12% más que el año pasado y tercer año consecutivo de crecimiento.
Qué está empujando el ciclo
Los análisis del sistema financiero coinciden en tres motores que avanzan a la vez: la autoconstrucción, la venta de vivienda nueva y los proyectos de infraestructura — estos últimos apalancados en una inversión pública que viene batiendo récords en los tres niveles de gobierno. Que los tres motores empujen juntos es lo que distingue este ciclo de los rebotes puntuales de años anteriores: la demanda por capacidad de ejecución — empresas, cuadrillas, equipos, materiales — está creciendo en todos los segmentos al mismo tiempo.

Lo que un ciclo alto exige al contratista
Para el contratista de obra pública, un sector creciendo a doble dígito es una oportunidad con letra chica. La oportunidad: más obras, más licitaciones y un mercado que premia a quien tiene capacidad disponible. La letra chica: los ciclos altos tensan los precios de materiales, la disponibilidad de mano de obra calificada y la capacidad financiera de las empresas — y castigan con especial dureza a quien toma más obras de las que su caja y su estructura aguantan. La historia del rubro es consistente: las empresas que quiebran en los booms son más de las que quiebran en las crisis, porque el crecimiento sin control financiero es la forma más rápida de quedarse sin caja. Crecer en 2026 es la meta correcta; crecer con estructura es la única forma de que la meta no se vuelva trampa.
Fuente: BCRP / Perú Construye (agosto 2026). Este artículo es informativo y no constituye asesoría financiera.